Decíamos ayer…

El Caso 2

Estaba yo pensando (y mira que con este calor, no es fácil), con qué cara me presento yo después de tanto tiempo sin asomarme por aquí y sin haber dejado un mísero cartel de estos que tanto vemos en estos días tipo “cerrado por vacaciones hasta el 28 de agosto”. Me repasé los emoticonos por si había alguno que definiera perfectamente mi situación. No encontré. Y la flamenca, que mira que me gusta, podía malinterpretarse. Luego pensé en hacer como si no hubiera pasado nada. Incluso se me pasó por la cabeza aquello tan socorrido de echarle la culpa a la técnica. “Pues no he recibido tu mensaje”. “Pero si te envié un whatsapp”. “Huy, el mail me va fatal últimamente”. Tampoco me reconfortaba. Al final pensé, tu escribe otro post, que estamos en veranito, y los que están de vacaciones están de buenas, y los que no, o ya las han consumido, estarán del revés y contra eso, poco se puede hacer.

Venga. Pero superada esa inquietud, zas, otra. ¿Y con qué serie hago yo mi rentrée?  Ya estamos. Otra noche sin dormir (no se me ocurrió achacarlo al calor fíjate tu). Pero como estaba hasta el moño de “reconcomes”, me despaché a mi mismo rápidamente (cosa que recomiendo…no despacharme a mi, si no cada uno a sí mismo, porque te deja un regustillo agradable), y me dije: “Javier, hagamos algo genérico”, como los medicamentos. Mismo efecto y mucho más barato.

Y aquí estoy, con un nudo en el estómago tras escuchar las declaraciones de Pedro Almodóvar a un periódico inglés donde carga contra la ficción española (las series, porque con la que está cayendo, ficción hay por todas partes). Dice que de referente nada, a los actores españoles les califica de pobrecillos porque no tienen tiempo de interpretar bien con las prisas de la industria (espero que los que hacen coches no tengan el mismo problema y terminen bien la faena). Total, que la cosa se ha liado. Incluso algunos jefazos de algunas cadenas responsables de algunas series se han parapetado detrás del twitter y cual francotirador, han disparado donde más duele (que casi siempre suele ser a las partes nobles y/o en el caso de Almodóvar, a su talento).

Decir este tipo de cosas cuando la última vez que saliste en los medios fue como propietario de unas cuentas en Panamá, no deja de ser arriesgado. Si además tu último trabajo ha sido un fracaso de taquilla (aunque éxito de crítica), podemos hablar de acción suicida. Pero cuando uno tiene cierta edad, un reconocimiento mundial, y dinero para aburrir (incluso para llevártelo fuero del país), te pones el mundo por montera y dices lo que te sale del “asuntillo”. Yo, que no estoy en una época buena para juzgar (como mucho viendo las Olimpiadas, me pongo un poco juez ruso, pero forma parte de mi carácter), y encima, no me gusta un pimiento que me juzguen, pues no se me ha ocurrido otra que analizar (muy por encima) la ficción española (o sea, JUZ-GAR).

Referente. ¿Qué significa referente? Pues parece ser que es una cosa tomada como referencia o modelo de otra. El que escribió esto debe haberse quedado “agustico”. Tenemos alguna serie a la que se le pueda aplicar esta palabra. Veamos. Alguna de nuestras producciones han sido adaptadas por los americanos, que en estas industrias, saben algo de lo que hablan. Que si Pulseras rojas, que si Los misterios de Laura. Pero ambas han pasado sin pena ni gloria por aquellas tierras.

El Ministerio del Tiempo

A mi se me ocurre que El Ministerio del Tiempo tiene muchos ingredientes para ser una serie referente. Con el presupuesto que se merece sería un pelotazo. También me ha gustado El Caso, serie a la que los jefazos de la televisión pública de este país han fulminado, parece ser que por no gustarles las referencias al franquismo. ¡Toma toma y toma!. Pero claro, qué se puede esperar de una panda de comisarios políticos sin experiencia alguna en televisión. Es como si me ponen a mi a dirigir una central nuclear. Bueno, esto sería menos peligroso. Por no hablar de los periodistas sumisos, que siguen creyendo que por haber dado un golpe de estado en TVE, tienen el pan asegurado de por vida. Pan con jamón ibérico, eso sí. Me estoy desviando. Calentando y desviando.

El Principe

Olmos y Robles

Victor Ros

¿Qué más tenemos? TVE ha decidido renovar Olmos y Robles y Víctor Ros. Increíble. Debían estar fuera y delegaron en alguien, porque son dos series muy decentes (cómo les gusta esta palabra a algunos sobre todo para llamar indecente al resto de una manera disimulada). Ambas son correctas, incluso con momentos brillantes. Cuéntame cómo pasó ha fulminado su prestigio. Águila Roja no da más de sí. También es cierto, que con estos programadores de la casa, hasta Alfred Hitchcock hubiera sufrido para estrenar.

El Príncipe de Telecinco ha sido un bombazo. Pero en esta cadena hay poco más que rascar. La que se avecina y El chiringuito de Pepe tienen (o han tenido) su público, una más que otra, pero referentes referentes… no son. Antena 3 ha debido crear un programa informático para hacer series. Bajo sospecha y Sin identidad eran tan parecidas que parecían un crossover continuo (o lo que es lo mismo, unir en un episodio a personajes de varias series). Factura impecable. Tramas alargadas hasta la desesperación. Allí abajo es un ejemplo de esto último.

Alli debajo

¿Me estoy poniendo un poco almodovariano? No. No seamos más papistas que el Papa. Luego decimos de los franceses. Se puede ser intolerante a la lactosa pero no a las opiniones expresadas con respeto. Lo que digo, o trato de decir, porque después de tanto tiempo estoy desengrasado, es que hemos dado un salto de gigante en la ficción, pero nos queda un ratito y largo. Que las llamadas series familiares ya no cuelan, que los episodios de 90 minutos más publicidad son imposibles, que las temáticas o se abren o serán mono-temáticas…  ¿Tiene razón Pedro Almodóvar?  Seguramente no. Especialmente si se expresa de la manera en la que parece que se ha expresado. ¿Tiene razón el jefazo que le ha puesto de vuelta y media?. Tampoco. Y menos usando el argumento de que las series españolas dan de comer a mucha gente. La fabricación de armas también y es cuestionable.

Por cierto, hay que decir que con lo que cuesta un episodio de una serie española, se puede comprar media temporada de una americana. Así que cuidado. El riesgo es enorme. Y si la cosa no funciona, el hostión es considerable. Cabezas no ruedan porque suelen estar atornilladas a los despachos nobles. Pero se tiende a repetir lo que ha funcionado y ahí, ya tenemos un problema grave.

Para la nueva temporada ya se están anunciando nuevos títulos, algunos con el sello de superproducción como La catedral del mar de Antena 3 y La memoria del agua de TVE, y el thriller Sé quién eres de Telecinco. Buena pinta tienen…pero ya veremos.

La memoria del agua

Se quien eres

Pues se me ocurren muchas más cosas, pero para empezar no quiero abusar. Espero que esta lectura te resulte agradable si estás de vacaciones. Amena si estás currando.  Intranscendente si buscas trabajo e inspiradora si eres responsable de que yo haya escrito esto. Yo por mi parte prometo ponerme las pilas. En ello estoy con 3 series que quiero recomendarte pero que tengo que terminar de ver porque no quiero precipitarme. Eso se lo dejo a otros. Pero como algo tengo que recomendar, toma nota. Pásate por www.soloamen.com Los chicos de esta web dedicada a la venta de complementos para hombre, además de gustarles la moda, son fanáticos de las series. Y esta combinación, me parece perfecta.

Nota: No, no me pagan, no he recibido dinero ni regalo alguno. Ni trajes, ni bolsos, ni viajes… Pero son muy majetes. La aclaración no era necesaria pero en este país, yo diría que es casi obligatoria.

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