The Blacklist, todos nuestros agentes están ocupados

TheBlacklist_banner ok

La vida está llena, pero llenita a rebosar, de listas. Desde luego, la más importante, la de la compra. Esa que hacemos con tanto esmero antes de ir al súper, y que siempre nos dejamos en casa. Sospecho que nos la roban para que compremos más cosas de las que necesitamos. Yo sin ir más lejos, he ido exclusivamente a por leche hasta tres veces, y me he vuelto a casa con seis bolsas… ¡y sin leche!

Hay listas para todos los gustos. Serias, tipo los gobiernos más corruptos, los ciudadanos más felices, los políticos más valorados (juas juas), los países más desarrollados… Y luego están las frívolas. Absurdas e intranscendentes, pero de obligado cumplimiento. Listas de elegantes, de guapos, de ricos (esta siempre me ha cargado un pelín, fíjate tu)… Hay listas con los mejores hoteles, hoteles con encanto, sin encanto, con ducha, con bañera, con bidé, hoteles baratos, caros… En la playa, en la montaña, en medio de una calle peatonal o encima de la zona de marcha del municipio en cuestión. Un día te dicen cuáles son las mejores películas de la historia, las mejores series, los personajes que más se han operado, los más bordes, los famosos más estúpidos (estos se suelen reunir ellos solitos en twitter). Hay listas de restaurantes, de vinos, listas de pasajeros… Se confeccionan sobre música, libros y escritores… Que si los más vendidos, los menos (algunas es que tienen mala hostia). De morosos, de defraudadores… Ahora mismo estoy viendo una sobre las escaleras más hermosas del mundo. Investigando un poco me he encontrado hasta una lista ¡de las mejores listas!.

Como digo, te puedes encontrar de todo. Parece ser una necesidad, como una obsesión. Debemos tenerlo todo metido en listas. Cada cosa en su cajón y un cajón para cada cosa. Prohibido mezclar los calcetines con las bragas (sabio consejo de madre que olvidamos con frecuencia).

Por supuesto, hay lista en las que uno quiere estar, y otras, en las que no. Pero nos da igual. Amamos las listas. Y mi pregunta es: ¿por qué? El escritor Umberto Eco aseguró en una entrevista que “nos gustan las listas porque no queremos morir”. También aseguró que “me gustan las listas por la misma razón que a otras personas les gusta el fútbol o la pedofilia. La gente tiene sus preferencias.”  Como comprenderéis, no seré yo el que le ponga un pero a Eco. Tema zanjado.

Solo un apunte más sobre las que me crean inquietud. Las ambiguas. Aquellas en las que a unos no nos gustaría estar, y sin embargo, otros matarían (literalmente) por encabezarlas. Por ejemplo, la lista de los más buscados (por la policía, no por el presidente de tu escalera). Siempre me ha parecido un ejercicio de exhibicionismo (casi obsceno), por parte del delincuente y de las autoridades, que no lleva a nada. Mucho menos a que se reformen (delincuente y autoridades). Porque una vez en lo más alto de ese top ten, qué canalla va a querer salir… Afortunadamente en nuestro país, no se llevan mucho. Pero en Estados Unidos, hacen hasta programas de televisión. O series. Como la de hoy…

The Blacklist

Inteligente en su planteamiento. Con un puntito de elegancia. Con dosis justas de suspense. Prometedora. En definitiva, todo lo que debe tener el piloto (primer episodio) de una serie para convertirse en un éxito, lo tiene The Blacklist. Hay momentos en los que derrocha talento. Maneja los tiempos de una forma extraordinaria. Ahora un poquito de acción, ahora un poquito de suspense, ahora una sorpresita, ahora te dejo caer esto y a saber qué será… Todo un descubrimiento que no me esperaba.

 Blacklist_GO_2120x1192_names_pre

The Blacklist parte de una premisa quizá no demasiado original. Uno de los delincuentes más buscados por el FBI y la CIA durante años, se entrega sin condiciones. Bueno, casi… Porque para colaborar con las autoridades –pretende ir entregando uno a uno a los criminales más peligrosos del planeta- exige inmunidad total. Ah, y sólo hablará con una agente, una novata llamada Elizabeth Keen. ¿Por qué ella?

Un inciso. Que tenga que venir un criminal a solucionarles la vida al FBI y a la CIA, ¿no les deja un poco con los pantalones a media pierna (aunque todos sepamos que la policía no es tonta)?. Ya me imagino llamando a la CIA y que te digan aquello de “en estos momentos, todos nuestros agentes están ocupados…”.

The Blacklist - Season Pilot

Volvamos al tema. A partir de esta secuencia inicial (rodada de una manera magistral), la historia transcurre con ciertos bandazos (hay momentos en los que la serie se viene arriba y otros, en los que parece que los guionistas de han ido de puente). Aunque tienen un comodín con el que resolver sus problemas creativos. Un espléndido James Spader, a quien por cierto, me costó reconocer. El paso (peso) de los años no ha sido muy benevolente con él, pero todo lo que ha perdido físicamente, lo ha ganado en talento. Ha sido capaz de construir un personaje tan potente, que la serie sube enteros cada vez que aparece en pantalla. Por no hablar de su voz, una de esas voces que si te susurran algo al oído, te pidan lo que te pidan, se lo harías sin rechistar… (¿Yo he dicho esto?).

Spader saltó a la fama gracias a Sexo, mentiras y cintas de video. Después, y tras ser considerado una joven promesa del cine, nunca llegó a ser la estrella que se esperaba, a pesar de tocar el éxito con algunos títulos como Stargate y Crash. Pero como muchos actores, ha sido la televisión la que ha sacado lo mejor de él. Sospecho que su papel de Raymond “Red” Reddington, le puede acabar dando las alegrías que el cine le negó.

The-Blacklist-season-1-poster

El resto del reparto es correcto (lo habitual en las producciones americanas… hay tantos actores y tan buenos, que hacer un mal casting es casi imposible). Tengo mis dudas sobre la coprotagonista. Una actriz prácticamente nueva llamada Megan Boone, casi sin currículum, y a la que le auguro muchas fatiguitas si quiere estar a la altura de James Spader. No me mata. Es sosa. Mona. Pero sosa. Espero que la dejen desmelenarse… Ah, como curiosidad, destacar la presencia de Diego Klattenhoff, el amigo marine de Nicolas Brody en Homeland (y algo más de su mujer).

The Blacklist - Season 1

Total, que la cadena NBC consiguió reunir a más de doce millones y medio de espectadores en su estreno (la media posterior no ha bajado de los 11), cosechado críticas muy favorables, y sobre todo, apuntalar un nuevo título con grandes expectativas (se emite después de La Voz). Así que, podemos decir alto y claro, que The Blacklist ha sido el estreno más destacado del otoño. Si la cosa no se tuerce, The Blacklist formará parte de alguna lista… de la más deseada: las mejores series de la temporada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s